23 de mayo, 2018

Álvaro Fischer en El Mostrador: Laboratorios Naturales como Reto País, innovación con otra mirada

Chile alberga en ambos extremos de su territorio Laboratorios Naturales únicos, capaces de atraer ciencia de clase mundial para impulsar el desarrollo nacional y el de toda la humanidad.

En el extremo norte se encuentran los mejores cielos del planeta para la astronomía.

LABORATORIOS NATURALES COMO RETO PAÍS: INNOVACIÓN CON OTRA MIRADA

Chile alberga en ambos extremos de su territorio Laboratorios Naturales únicos, capaces de atraer ciencia de clase mundial para impulsar el desarrollo nacional y el de toda la humanidad.

En el extremo norte se encuentran los mejores cielos del planeta para la astronomía. A comienzos de la próxima década esa zona concentrará dos tercios de la capacidad mundial para recolectar información celeste. Además, el desierto de Atacama tiene la mejor capacidad de la Tierra para generar energía solar, y las adaptaciones de los organismos que sobreviven a las extremas condiciones de su geografía y clima contienen valiosísima información científica posible de extraer.

En el extremo sur, por su parte, la Región Subantártica alberga los bosques más australes del mundo, la proporción de líquenes, musgos y hepáticas más concentrada del planeta, y una riquísima vida marina acompañada de una compleja variedad de ecosistemas, marítimos y terrestres, todo lo cual, de por sí, constituye un inmenso imán para la ciencia de clase mundial. Asimismo, esa región es la puerta de entrada a la Antártica, un continente donde la humanidad está llevando a cabo un audaz experimento social, al destinar sus 14 millones de km2 solo a la investigación científica y sin que ningún país sea su dueño.

Por su inmejorable ubicación geográfica, Punta Arenas está llamada, de manera natural, a constituirse en la capital científica de ese experimento.

Chile y la Región de Magallanes están desarrollando pasos que van en esa dirección. Ya hay en la región dos importantes centros de investigación científica conectados al resto del mundo (el Centro Subantártico Cabo de Hornos y el Centro de Excelencia en Biomedicina). Asimismo, la conexión que habrá de fibra óptica entre Puerto Montt y Puerto Williams, el próximo a construirse Centro Antártico, edificio icónico a la orilla del Estrecho de Magallanes que marcará la vocación de Punta Arenas por el continente blanco, y el edificio del Centro Subantártico Cabo de Hornos en Puerto Williams, son una muestra del compromiso que el país ha adquirido con esta idea.

Si a eso se agrega que ambos extremos ya se han transformado en atractores turísticos de clase mundial (San Pedro de Atacama y el Parque Nacional Torres del Paine como sus símbolos más concretos), las posibilidades que Chile tiene de aprovechar, en distintas dimensiones, esos Laboratorios Naturales extremos son múltiples. De hecho, el Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo propuso en 2017 seleccionar propósitos nacionales, no sectores. ¿Y por qué un laboratorio natural no podría ser uno?

Se trata de un cambio de paradigma, superar la vieja discusión de selectividad con que hemos convivido y conectar y mostrar el aporte de la ciencia, la tecnología y la innovación a las preocupaciones que nos importan a todos, muchas veces conectando las dimensiones de lo económico, lo social y ambiental en desafíos que efectivamente son transversales.

Laboratorios Naturales es un excelente ejemplo de que es posible salir de los clásicos sectores de actividad económica y “picking winners”. Magallanes, particularmente, hoy se está transformando en polo de investigación científica y eso está provocando ya un desarrollo creciente de la demanda hotelera y turística, creando emprendimientos y dando pie a un foco de crecimiento económico que solo va a aumentar.

Elegir retos nacionales implica confrontar un desafío de interés público, anclado en alguna singularidad de nuestro territorio o sociedad, y donde la innovación, la investigación científica y el desarrollo tecnológico son críticos. Todos ellos requieren de una significativa alineación de políticas públicas, así como del concurso público y privado, tanto del mundo de las empresas y emprendedores de muy diversos sectores como de organizaciones de la sociedad civil. Movilizar esas energías requiere de una señal potente de compromiso de perseverar en el abordaje de un reto determinado, pues ello es condición base para que los actores concentren naturalmente sus esfuerzos en torno a ese propósito.

Ojalá los chilenos fuéramos capaces de aprovechar estas singularidades, con todas las ventajas que presentan para nuestro futuro y el de nuestra descendencia.

Álvaro Fischer
Consejero
Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo

Santiago, miércoles 23 de mayo